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Cambiar de vida después de los 40

¿Dónde está el país de las hadas? 🧚‍♀️ Un post musical y simbólico

Volví a casa de mis padres, la que había dejado en 2001, y me establecí temporalmente en mi habitación de adolescente-semiadulto 😉.

Estaba todo igual, era como una cápsula del tiempo que me retrotraía a aquel espacio donde estudiaba: libros, cuadros y ¡¡¡mi equipo de música!!! Lo había olvidado por completo, pero allí seguía, esperándome en silencio. ¿Recordáis cómo eran? El mío tenía doble casete, radio, tocadiscos y un amplio espacio para los vinilos y los CDs.

Mi curiosidad nostálgica no tardó en manifestarse y empecé a revolver entre los discos. De repente, me di cuenta de que había olvidado cómo sonaban. Recordaba solo el crepitar de la aguja, pero no la calidad del sonido.

Encontré un viejo disco de Mecano. Yo era (y sigo siendo) un absoluto fan. Era 🎶¿Dónde está el país de las hadas?🎶, su segundo disco, de 1983. No es el que más me gusta, pero tiene temazos como Barco a Venus. Por cierto, ¿sabías que cada canción de ese álbum tenía asociada una flor 🌼? La de Barco a Venusera la amapola roja cuya simbología te comentaré más adelante… porque este relato semanal viene cargadito de simbología.

Mientras oía las canciones, me pregunté dónde había quedado mi propio país de las hadas 🧚‍♀️, ya sabes, ese mundo que nos imaginamos tan onírico y al que queremos trasladarnos a vivir “algún día”.

Si recuerdas el post de la semana pasada, estoy apostando todo al ganador por mi sueño, que es el de trabajar ayudando a los demás a encontrar un rumbo y la claridad en esos momentos en que se supone que ya lo tenemos todo conseguido (trabajo, familia, posesiones…) pero, aun así, sentimos una cierta angustia que no sabemos explicar.

Hago un inciso para comentarte que este vacío existencial fue mi compañero desde que aprobé la oposición. ¡¡¡ Sí, has leído bien !!! Cuando se supone que había conseguido estabilidad, empecé a desestabilizarme y siempre tenía la misma pregunta en la mente: “Pero, ¿por qué? ¿Qué me está pasando? ¿Será que no me siento agradecido con lo que he conseguido?”. De aquella tenía 33 años (es un número maestro, ¿lo sabías? Ya te he dicho que había mucha simbología en este post 😜).

Con el tiempo y a medida que iba adquiriendo herramientas para superar ese vacío personal, empecé a imaginar mi país de las hadas: un trabajo que me gustase, vivir en un lugar con calma y cerca del mar, saborear toda la semana sin pensar en que aún faltan tres días para el fin de semana o seis meses para las vacaciones, poder ser dueño de mi tiempo… ¿Te has dado cuenta lo que había cambiado en mi propuesta? Todo lo que deseaba no era material, era algo espiritual, conectado más con una paz interna que con una posesión material. En realidad, estaba trazando mi propósito de vida sin saber aún que eso se llamaba así. Pronto te voy a contar este maravilloso trayecto, no te preocupes, pero ahora no es el momento.

🕵️‍♂️ Lo que siento que toca ahora es desvelarte la simbología que hay en este post. Durante mi formación universitaria me especialicé en simbología literaria y en el arte y continúo aún hoy fascinándome por todos los mensajes ocultos que nos rodean.

🌸 El disco ¿Dónde está el país de las hadas? tiene en su portada una orquídea alevilla blanca. Son flores con una fuerte carga simbólica. Su forma elegante y su pureza visual han hecho que se asocien con la belleza, la transformación y la espiritualidad elevada.

🌺 Como te decía, mi canción favorita de este álbum, Barco a Venus, tiene asociada la amapola roja, una flor que simbólicamente se relaciona con el recuerdo, el renacimiento y la conexión con lo espiritual.

🧘‍♂️ Si nos centramos ahora en otro tipo de simbología, la numérica, mi crisis personal empezó a los 33 años. El Número Maestro 33 es el número de la compasión, la sanación y la enseñanza superior. Te conecta con un profundo propósito de ayuda. Realmente, mi país de las hadas y mi propósito de vida empezaron a gestarse cuando todo lo material se volvió falsamente seguro y me enseñó que eso solo eran logros siguiendo el dictamen de la sociedad, no lo que yo realmente quería.

💕 ¿Y sabes cuántos años pasaron entre la ida y mi vuelta? Justo 22 años. Y, sí, tienes razón, otro número simbólico, otro número maestro. El Número Maestro 22 es un verdadero regalo y un desafío al mismo tiempo, ya que significa que tienes todo el potencial para crear algo grande y significativo.

¿Te das cuenta que un simple disco encerraba tanta simbología y analogía con lo que me estaba pasando? Este momento que estoy viviendo es una fuerte conexión con mi Yo más auténtico. Por primera vez, siento que estoy en mi verdadera esencia, en un proceso de sanación y transformación.

💭 ¿Te está pasando a ti lo mismo? Quizás estés en un proceso más avanzado que yo o te estás planteando que algo no va como tú quieres. Todos los momentos son maravillosos porque este es el ritmo de nuestro aprendizaje. Lo importante es seguir adelante, saber rodearte de personas que te ayuden en este camino porque, te lo aseguro por experiencia propia, cuando uno lo hace solo el camino es cuesta arriba y te desgastas por el esfuerzo que supone. Yo materializo mi propósito en la ayuda a quienes necesiten un compañero de viaje y así hacer más suave el camino.

Recuerda que solos vamos más rápidos, pero acompañados llegamos más lejos.

Cuéntame en Instagram (@cambiarde.vida.despuesdelos40) cómo es tu país de las hadas, si estás llegando a él o si ya estás viviendo allí, algo que me hará tremendamente feliz 😀. Si no sabías que podías crear uno, piensa qué elementos no pueden faltar en él, quiénes vivirán allí contigo y lo más importante, qué te está separando de él.

La próxima semana te contaré qué tienen en común un jinete y una torre en una nueva serie de cuatro posts que aún no tienen título. ¿Me ayudas a ponerle uno?

Hasta entonces, recuerda que tú, “Este chico/Esta chica es una joya”, que no tenemos una “Bola de cristal” para adivinar nuestro futuro, pero que nuestra imaginación sana puede construir un “Barco a Venus”. Que sí, que todos estamos “Un poco loco” y que si algún día necesitas gritar “No aguanto más” puedes darle una patada a “El balón” o convertirte en “El ladrón de discos” (*).

(*) Todas son canciones recopiladas en ¿Dónde está el país de las hadas?

Un saludo,

Willy